lunes, 23 de julio de 2012


read more "Hay cosas que merecen la pena por las que no hay que pagar..."

martes, 17 de julio de 2012




Segunda opinión sobre los inquilinos... Y es menos buena, pero tb es buena :)

Hacia tiempo que no leia un libro de relatos cortos, me acerque a este por la tematica y ha superado mis expectativas.

Son todos relatos de corte sobrenatural p
ero bastante variados. Una de las caracteristicas mas reseñables es que las historias transmiten sentimientos al lector,no dejan indiferente; son capaces de crear angustia, desconcierto, incomodidad y al mismo tiempo engancharte hasta el final.

En el aspecto negativo solo puedo decir que alguna historia se me ha hecho algo larga.

En resumen, un libro de relatos mas que recomendable, bien escrito, dificil de dejar cuando llegas a la estacion de Metro en la que tienes que bajarte...que te hará pensar, sentir....por menos de lo que cuesta un cafe, más de lo que puede darte una taza de cafeina.

Para comprobar si estás de acuerdo...




Inqulinos del espejo
read more "Más de lo que te da una taza de cafeína..."



Aquí está: Con música de Emilio Vega Crespo, imágenes de mí misma y un poco tímido porque no está acostumbrado a que le miren.

Yo, como mamá responsable, estoy más que deseando que me deís vuestros consejos para mejorarlo ¿Mejor con lazos? ¿sin lazos? ¿Necesita texto? ¿Voz en off?

Soy TOOODAAAAA vuestra :)
read more "Estreno mundial del vídeo!!!"

lunes, 16 de julio de 2012


Si Kafka levantase la cabeza...





Estoy seguro de que les sorprenden dos cosas, amigos y lectores. La primera de ellas ha de ser mi prolongada ausencia. La segunda, mi reaparición. La señorita Pérez Gil iba a despedirme. Al parecer, mi intervención en la promoción de su obra había sido plenamente satisfactoria y por lo tanto no requería de mis servicios.

- ¿Está segura, señorita?- Me miró como se mira a un gusano. Un gusano al que se le ha tomado aprecio, pero un gusano al fin. Yo no me inmuté.
- Completamente, Max. No puedo permitir que se me relacione con un chimpancé borracho cuya debilidad por las mujeres le ha llevado a lugares que ni siquiera me atrevo a mencionar.
- Y no se olvide de mi afición a la bebida.

Tras este último comentario, la señorita Pérez Gil alzó una ceja. No es una mujer cinematográfica, los grandes gestos le sientan mal. No imposta con naturalidad. Además, yo la conozco. Y no es tonta. Se había dado cuenta de que mis escasos honorarios podrían ofrecerle mucho más de lo que le habían dado hasta el momento.

- ¿Qué te traes entre manos, Max?
- Nada aún, pero permítame husmear unos días y quizá se sorprenda.

La jefa estaba ya a punto de perder la paciencia cuando llegué con esta entrevista. No fue fácil dar con el sujeto. No en vano lleva muerto desde 1924. Sin embargo me puse manos a la obra y le encontré. Franz Kafka no sólo se portó como un verdadero señor, sino que me dio mucho más de lo que yo esperaba. Agradecido, quizá, de que no le preguntase acerca de metamorfosis, castillos ni de su padre.

Habíamos quedado en encontrarnos en un café de Praga. En el espejo, debo decir, la realidad es parecida a la suya, estimados lectores. Un poco más oscura, un poco más retorcida, un poco más difusa. Y no, el niño Jesús praguense no orina hacia arriba, por si se lo preguntaban. Está ocupado ordenando su armario.

Enseguida me di cuenta de que Franz no estaba contento. De brazos cruzados, como en la mayor parte de las fotografías que se le conocen, miraba en mi dirección sin ninguna piedad. No me había dado tiempo de desabrocharme la gabardina, estudiaba con curiosidad su gesto hosco, ese talante suyo, los rasgos archiconocidos, cuando escuché su voz estridente y un poco femenina –discúlpenme las damas-.

- Detesto las entrevistas. Si le dedico un solo segundo de mi tiempo es porque sé para quién trabaja.

Me sorprendió su declaración. Sabía que mi jefa es conocida en el espejo. No en vano lleva entrando y saliendo de él desde su más tierna infancia. Por no hablar de que es ella misma quien cobra los alquileres, pero aquel arrebato del señor Kafka me dejó KO.

- No entiendo cómo ha pasado. De alguna manera extraña sus inquilinos estaban un puesto por delante de mi Metamorfosis. Quizá le parezca una niñería, pero no me sentó bien. Toda la vida escribiendo y toda la muerte esperando, para que una advenediza de ojos verdes y sonrisa inocente me adelante con una obrita menor.
- Hombre –intenté- menor…- Los Inquilinos del espejo es una colección de relatos muy cuidada…
- ¡Por supuesto! ¡No faltaba más! ¿Y qué? ¿Es que una obra cuidada y en pañales puede medirse con la que quizá sea la novela corta más conocida de el siglo XX? ¿Es eso justo?

Para entonces ya me había quedado claro que la muerte no le había sentado bien a Franz. Seguramente dentro del espejo habrá dejado de escribir y por eso le salían las palabras de la boca a borbotones.

- ¡No, señor! ¡No es serio! Yo debería codearme con Fédor, con Marcel, con Jean Paul incluso. Y no es porque sea mujer. Es que lo de las listas de Amazon no tiene fundamento. Les escribí ¿sabe usted, señor primate? Les escribí para enterarme de cómo funciona eso de las posiciones de los más vendidos. Y resulta que las ventas más recientes “pesan más” que las más antiguas. Así que si yo llevo vendidos mil ejemplares de mi Metamorfosis y su jefa ha vendido 100 pero los ha vendido más recientemente, sus 100 la colocan por delante de mis mil…

Creo que ni siquiera se enteró cuando me marché de allí. Siguió perorando, enfadadísimo. Yo salí del espejo por la puerta de atrás, garabateando notas en mi libreta para presentárselas a la jefa. Se me ocurrió que quizá no le gustase el artículo, pero me equivoqué. Mientras leía mi caligrafía horrenda, Alicia asentía. Incluso sonrió en un par de ocasiones. “¿Sabes, Max? Es una suerte que todo esto haya salido de las fauces del mismísimo Kafka. Si lo hubiera dicho yo…”
read more "Max is back!"

jueves, 12 de julio de 2012





Se refiere a Inquilinos en el espejo. Esa portada naranja con una mano ensangrentada que queda a vuestra izquierda.

O, por ponerlo más fácil, aquí

Y, los que no conozcan a esta rubia espectacular, que se den una vuelta por su perfil de Wattpad o por su blog. Puedo garantizar que no se quedarán fríos.

¡Gracias, Irene!
read more "Irene Comendador opina"

miércoles, 11 de julio de 2012


Podéis encontrar las ilustraciones de Helena aquí:

Helena´s Faceebok

O eso creo :)  Con los artistas nunca se sabe.

De todas maneras, esto es una muestra :)


read more "Retrato de la casera, por Helena García"

martes, 10 de julio de 2012


read more "Molestando en el Olimpo..."

lunes, 9 de julio de 2012


¡¡Y es positiva!!




Transcribo:


La verdad es que hasta el tercer relato no lo pillé con muchas ganas, pero a partir de ahí no me pude despegar. Los personajes son muy reales aunque estén en circunstancias extrañas. No se puede decir mucho de las tramas sin desvelarlas porque los relatos son cortos, pero merece la pena leerlos. Muy recomendable si no tienes mucho tiempo de leer.


read more "Primera opinión en Amazon"

read more "¿Overbooking en el espejo?"

martes, 3 de julio de 2012



read more "Portada definitiva"



Alicia me conminó a no hacerlo. Entrevistar a Globina me había dejado en un estado deplorable. No quedaba de mí ni la gracia propia de mi especie. Es una buena mujer, esta Alicia. Te trata bien aunque no lo merezcas. Yo no podía fallarla. Tras años en el arroyo me había rescatado. El encargo era de tercera, pero era un trabajo después de años sin un mal artículo que llevarme a la pluma.

Así que cogí de nuevo la gabardina, subí los cuellos desgastados ya del uso y me encaminé a la trastienda. Además de buena, Alicia se pasa de ingenua. Yo sabía de sobra que el espejo no podía haber ido a parar muy lejos. A los criminales se les atrapa cuando vuelven al lugar del crimen. Los escritores son una especie peligrosa de criminales y jamás se alejan de sus creaciones.

Al fondo, cubierto con papel de estraza marrón, como cualquier cosa, me esperaba. El cortaplumas me temblaba en la mano cuando rasgué el cordel que lo mantenía encerrado. Parecía mentira: una barrera tan frágil que sin embargo contenía... contiene... lo que contiene.

Por un momento, una vez el papel basto hubo caído al suelo, pensé en la consabida frase: "Espejito, espejito". Tuve el buen juicio de abstenerme. Lo que vislumbré por el rabillo del ojo no parecía propenso a las bromas.

- Buenas noches, señor espejo.

- Buenas noches, señor chimpancé.

- Me gustaría hacerle algunas preguntas.

- Por supuesto.

- Usted no refleja ¿verdad? Quiero decir... - Nunca me había sentido tan torpe.- 

- Sé lo que quiere decir. Yo reflejo. Lo que muestro no es siempre lo que el que mira desea ver.  A veces es lo que espera ver. No soy amigo de sorpresas si no vienen a cuento. 

- Había oído lo contrario.

- Le han mentido, señor mío. Cuando una mujer hermosa se mira en mi superficie trata de no fijarse en sus imperfecciones, pero las conoce. Ocurre lo mismo con las esquinas torturadas del alma. Los habitantes de mis profundidades no arman escándalo, son discretos. Por eso también son más terribles.

- No sé si le entiendo.

- Sí, sí me entiende. Aquí abajo no encontrará asesinos sanguinarios. Encontrará crímenes por amor. Encontrará atrocidades que querrá justificar y no podrá. Mis inquilinos dejan un poso más incómodo que aterrador. 

- Entonces no nos contarán historias de terror.

- La vida, señor Max, es una historia de terror sin necesidad de aderezarla demasiado. De todas formas no queda mucho para que pueda juzgarlo por usted mismo.

No quise ver mi rostro en el espejo. No quise ver nada en el espejo. Y por otra parte no puedo esperar a verlo...



read more "El espejo: su propia versión de los hechos"
 
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